07 Dic

¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness es un sentimiento de participación y compromiso activo con nosotros mismos. ¿Cómo logramos desarrollarlo? Sencillamente tenemos que generar una conciencia superior de nosotros mismos y de nuestro entorno.

Cuando reconocemos nuevas perspectivas y la información que estas perspectivas traen, las personas son capaces de entender el presente de una manera más integral, apreciar todo lo que esta envuelve y vivir una vida en balance, a través del control que ellos toman sobre sus pensamientos, actitudes y acciones en su día a día.

No es verdaderamente difícil entender las ventajas que tiene vivir en el presente. Cuando vivimos en el presente, es más fácil reconocer las nuevas oportunidades a nuestro alrededor y los peligros en los cuales podemos caer. Muchas personas creen que ellos viven en el presente, sin embargo, ninguno de ellos es consciente que están muy lejos de este.

Vivir en mindfulness requiere permanecer en un estado consciente, en el cual nosotros reconocemos de manera precisa el contexto y el contenido de la información que recibimos en cada momento. Es un estado de apertura en el cual las personas construyen una imagen de la realidad que no se basa solo en su percepción.

Cuando no nos encontramos en un estado de mindfulness (mindlessness), nosotros confiamos de gran manera en las etiquetas, opiniones y perspectivas que hemos creado en nuestro pasado, sin tener en cuenta el contexto en el que estas sucedieron, lo cual nos lleva a una interpretación errónea de las situaciones presentes.  En otras palabras, las personas viven basados en los conceptos que para ellos son familiares, tales como: sus hábitos, opiniones, creencias y emociones. Esto genera actitudes rígidas y sin una conciencia activa de la realidad. Esta perspectiva impide a las personas entender situaciones nuevas, interpretarlas correctamente y, por ende, llegar un estado de conocimiento superior respecto a si mismo y a su entorno. Este tipo de personas tienden a vivir una vida altamente automatizada, con una alta dependencia en su pasado.

Con el fin de evitar quedarnos estancados en este tipo de estado. Mindfulness nos permite abrir nuestra mente a un nivel superior de conciencia, en el cual podemos aprender a manejar mejor nuestras acciones y actitudes y generar un cambio personal de adentro hacia afuera.

“Si aprendemos a abrir nuestro corazón, cualquiera, incluso las personas que nos enloquecen, pueden convertirse en nuestros maestros” – Pema Chödrön.

Mindlessness entra a nuestra vida de dos maneras. La primera es a través de repeticiones inconscientes y la segunda puede llegar a través de la exposición a información o una experiencia. La repetición inconsciente es más fácil de reconocer que la segunda.

 Por ejemplo, cuando estamos conduciendo un vehículo, a menudo entramos en un estado de “piloto automático” y no nos damos cuenta sino un poco después que hemos estado conduciendo sin percatarnos verdaderamente de la acción. Así es que muchas personas viven su vida. Ellas se dejan llevar por los programas automáticos implantados en su mente, sin ningún tipo de conciencia de aquello que están haciendo.

Otra manera de ver esto, es cuando nosotros aprendemos algo y lo hacemos tantas veces que se convierte en algo prácticamente natural para nosotros.

De la misma manera, cuando nosotros escuchamos, leemos o registramos de alguna manera algún tipo de información y la aceptamos sin ningún tipo de critica objetiva, estamos viviendo mindlessness. Entre más información acumulamos de esta manera, más estrecha se convierte nuestra perspectiva del mundo, y de nosotros mismos.

El coste de estar en Mindlessness

Después de comprender la diferencia entre mindfulness y mindlessness, es importante que entendamos los costos de vivir de la segunda manera.

Su aprendiste a conducir hace muchos años, muy seguramente has aprendido que, para poder detener el vehículo en una superficie resbaladiza, es necesario que hagas lenta y delicadamente actives el freno. Sin embargo, los nuevos vehículos tienen un sistema que impide que se bloqueen los frenos. Por lo tanto, lo mejor que se puede hacer ahora es presionar el freno completamente y mantenerlo presionado. Si hacemos uso de la técnica anterior podemos arriesgarnos de gran manera. Eso quiere decir que necesitamos adaptarnos a el nuevo contexto.

Muchas personas permanecen cerradas a este tipo de cambios y no son conscientes de la necesidad de cambiar los comportamientos, con el fin de adaptarse mejor a las nuevas situaciones. Eso es vivir mindlessness.

En estos casos las experiencias que las personas tienen en diferentes circunstancias de su vida, son almacenadas en su mente sin un análisis consciente de lo que esta puede representar para su vida y sin entender si lo que experimentaron está basado en la verdad o es una representación de su estado emocional en el momento. Esto genera que muchas personas vivan una vida llena de dudas y malinterpretaciones, que les impiden actuar de maneras más acordes con las metas, deseos y sueños personales.

Por otra parte, muchas de las ideologías y creencias que las personas tienen, fueron presentadas a ellos a temprana edad. Por ejemplo, que “una familia consiste de un padre, una madre y por lo menos un hijo”. Basado en esto, si una pareja se divorcia, el mensaje para el hijo, es simplemente que el ya no tiene una familia.

El lenguaje a menudo une a las personas con una perspectiva única y limitada. Un gran estudiante de la semántica nos dice que “el mapa no es el territorio” lo cual es una idea bastante poderosa, ya que esto ilustra la diferencia entre creencias y realidad.

Esta idea fue presentada por primera vez al mundo por Alfred Korzybski. Nuestra percepción del mundo ha sido generada por nuestro cerebro y pude ser considerado como un “mapa” de la realidad, escrito en patrones neuronales. La realidad, sin embargo, existe fuera de nuestra mente, y lo único que hacemos nosotros es construir modelos de estos “territorios” en base a de lo que logramos absorber con nuestros sentidos.

Muchos de nuestros mal entendidos, peleas, discusiones y guerras nacen de la falta de reconocimiento de todos los factores que envuelven una situación, las perspectivas de los demás y la toma de decisiones basados en la información limitada que nuestra perspectiva posee.

Las personas juzgan basados en sus propias perspectivas limitadas de la realidad, y a menudo fallan en entender que el resto del mundo posee mapas que pueden ser completamente distintos a los suyos.

Con el fin de simplificar un poco esta idea, existe un pequeño paso a paso que todos podemos seguir:

  • Aprecia: Cada momento presente, sin importar que estés haciendo. Gratitud expande el corazón y aumenta el nivel de atención sobre el momento presente.
  • Calla: Nosotros somos seres que son y no seres que hacen (esto lo hablaremos más adelante). Practica el estar en paz contigo mismo cada día (sin importar como lo hagas), el silencio y la calma dan vida.
  •  Limpia tu casa: Con esto nos referimos a tu mente. M. Eckhart, un teólogo medieval una vez dijo: “La vida espiritual se trata más de substraer que de adicionar”. Elimina todo aquello de tu vida que no te está sirviendo personalmente, ni a las personas alrededor tuyo.
Master Trainer en PNL (miembro de la Asociación Española de PNL) Facilitador certificado de Mindfulness Life Coach Coach integrativo transpersonal Terapeuta en Liberación Genética (Desprogramación Genético-Emocional) Experto en Inteligencia Emocional y Eneagrama Diseñador gráfico, informático y filólogo.

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